Ayer nos enteramos de los beneficios del consumo de carne porcina y las ventajas de su ingesta en la actividad sexual, lo que a su juicio "no es un dato menor". Hoy, en un acto por la inauguración de una planta avícola destacó las bondades del pollo: "es bueno para adelgazar", dijo; y manifestó que prefiere la carne de pollo y de chancho a la de buitre, una suerte de giro literario en obvia alusión a los "fondos buitre", los de afuera y los autóctonos que "difaman, mienten, entorpecen, ponen palos en la rueda y buscan enfrentarnos los unos con los otros".
Tamaña producción, integrada a los cotidianos y habituales discursos, es tan inédita como sorprendente. Cabe suponer que la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se recarga y potencia a diario, una tarea que no debe ser fácil; lo que hace suponer que semejante imaginación y capacidad verbal sería magnífica y brindaría excelentes resultados si fuera volcada con igual ímpetu y espíritu al desarrollo de su gestión.
Sinceramente es un desperdicio.

